notas de prensa
28 de Marzo de 2006
LA COMISIÓN EUROPEA ANUNCIA UNA REFORMA PROFUNDA Y LIBERALIZADORA DE LA OCM DEL VINO
El sector también considera necesario realizar cambios, aunque presenta planteamientos más conservadores
El director general adjunto de la DG Agricultura de la Comisión Europea, Lars Hoelgaard, explicó las líneas generales de la propuesta de reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del Vino que planteará su departamento.
Hoelgaard insistió en que “todos queremos un cambio” y avanzó que la próxima OCM pretende aumentar la competitividad, reforzar la reputación de los vinos europeos y recuperar el mercado del vino que, en su opinión, “estamos perdiendo porque necesitamos productores más competitivos”. Para ello, propuso una liberalización del sector y se opuso a la prohibición de las plantaciones y a la restricción de las prácticas enológicas que utilizan terceros países.
Asimismo, mostró su interés por respetar determinadas cuestiones relacionadas con el desarrollo rural y el respeto medioambiental a la hora de plantear la distribución del presupuesto agrario. En este sentido, se ha opuesto a continuar subvencionando las destilaciones para regular los precios en el mercado.
Hoelgaard criticó la destilación del alcohol de uso de boca y el uso sistemático de las destilaciones de crisis que, en su opinión, mantienen la ineficiencia de los productores y “son una carga para el vino de calidad”. Así, Hoelgaard cree que si España recibe más ayudas es porque Castilla-La Mancha produce alcohol para uso de boca sistemáticamente.
Además, el director general adjunto cuestionó las ayudas a la reestructuración, “pese a ser una buena medida”, ya que considera que tienen que complementarse con infraestructuras que aporten un valor añadido. No obstante alabó la mejora en la capacidad de mercado que se ha logrado en España, Francia e Italia, pero que en los demás países no ha tenido éxito.
También considera que el etiquetado de los vinos de mesa debe plasmar el origen de la uva y su variedad, tal y como hacen las denominaciones de origen: “No se nos permite informar a los consumidores y esto no tiene ningún sentido”, afirmó.
Por su parte Almudena Rodríguez Sánchez-Beato, directora general de Industria Agroalimentaria y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, aportó una visión global del sector y de la aplicación de la actual OCM en España. Explicó los planteamientos del MAPA sobre la reforma de la OCM -todavía no discutidos con las comunidades autónomas-, sin referirse a la postura de la Comisión planteada en el Foro. Los planteamientos redundan en el mantenimiento del potencial vitícola, la permanencia del viñedo para preservar el medio rural y la producción del vino de mesa con la introducción de mejoras en la explotación. También cree necesario fomentar las denominaciones de origen y definir una estrategia de política de exportación competitiva.
Por su parte, Herbert Dorfmann, secretario general de la Asamblea de Regiones Europeas Vitivinícolas (AREV), apostó por una política en común y señaló como principales retos en la reforma de la OCM el control del uso indebido de las Denominaciones de Origen, la puesta en valor de la materia prima y el equilibrio entre la oferta y la demanda. Dorfmann recordó que “muchos de los objetivos propuestos en 1999 están lejos de conseguirse”. En su opinión, es necesario un observatorio mundial de la viña y la vid y abogó por seguir adaptándose, pero, tal y como explicó, “primero hay que regular las plantaciones ilegales”. Además, cree necesario repartir nuevos derechos de plantación y educar a los jóvenes para que consuman de forma responsable. La reforma, en su opinión, debe dar prioridad a estos temas para el mercado común.
Pau Roca, secretario general de la Federación Española del Vino, apostó por la necesidad de consesuar una política vitivícola europea que permita reconstruir la competitividad en un mercado global. Roca considera necesario replantear el sistema de denominaciones de origen dada su proliferación y su posible pérdida de efectividad.
Jean Paul Bonnet, director de la Confederación Nacional de Cooperativas Vitícolas de Francia también reflexionó sobre el entorno normativo de la OCM y apostó por un trabajo riguroso para el consumidor y por ofrecer garantías para los productores. Además mencionó la importancia del desarrollo de todas las zonas europeas y abogó por la unión entre productores y elaboradores.
** Para más información, gabinete de prensa del V Foro Mundial del Vino. Tel. 941 21 20 46. Mail: forovino@fercori.com
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