13 de mayo de 2004
Merril y Smith creen que el vino español puede tener una gran oportunidad en el mercado americano
Los responsables de las principales empresas de investigación del mercado del vino insistieron en que “la promoción es necesaria”
Patrick Merrill, director y cofundador de la empresa Merrill Research & Associates, y Val Smith, director de Internacional Wine and Spirits Record, coincidieron en las potenciales posibilidades que el sector del vino español tiene en el mercado americano, durante el debate sobre la investigación económica y de mercado en la comercialización global de vinos, que moderó Florencio Nicolás Aransay, director gerente de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja.
“España tendría una gran oportunidad de crecimiento en los Estados Unidos”, afirmó Merrill, quien durante la presentación del perfil del consumidor estadounidense explicó que, de las personas que beben vinos importados, un 37% los beben exclusivamente y un 20% lo consume a la vez que el nacional, “suelen pensar que es beneficioso para la salud, enriquece el sabor de las comidas, y cada vez más dan importancia a las denominaciones de origen”.
Por su parte, Smith aseguró que “este mercado es una buena oportunidad para España y es extraño que las ventas en Estados Unidos no sean más grandes teniendo en cuenta la buena imagen que tienen de España y pensando en las conexiones entre ambos países”.
Además Smith, quien relacionó las ventas con la promoción, dio algunos consejos en este sentido: “Hay que pensar que la promoción es necesaria. Las campañas tienen que tener un distintivo, ser notables, evocativas, no prestarse a la confusión y dar un identidad muy clara”.
Finalmente, Pedro J. Domínguez, Unit Bussines Director- NBO de AC Nielsen Company, abordó la cuestión de la investigación, entendida como “la capacidad de interrogación”, refiriéndose en concreto al consumidor al que considera “cada vez más cambiante socio-demográficamente y socio-económicamente”.
“El consumidor apuesta hoy por una cierta garantía y los canales con un crecimiento sustantivo son los de alimentación frente a los de hostelería, donde desciende el consumo de vinos jóvenes y de reservas frente a los de crianza”, apuntó Domínguez sobre la demanda. “El comportamiento español evoluciona hacia una convergencia con el mercado europeo y el consumidor cambia. Hay que prestarle más atención y pensar en cómo será quien consuma mañana. Ese es éxito o el fracaso de algunos mercados”.