13 de mayo de 2004
El presidente del Consejo del Mercado del Vino de EE.UU. advierte de las oportunidades crecientes en su país
El mercado vinícola norteamericano marcó un máximo de 223 millones de cajas en 2003 y ya es el sexto país en consumo por habitante
“Los comercializadores inteligentes, las marcas, las bodegas y los importadores van a tener cada vez más oportunidades en los Estados Unidos porque avanzamos hacia una mayor demanda de vino”. Con esta conclusión finalizaba su conferencia el Presidente del Consejo Norteamericano para el Mercado del Vino, John Gillespie, tras exponer los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por su institución desde 1994.
Entre sus datos, John Gillespie destacó que la demanda de vino en Estados Unidos se ha incrementado de manera constante desde 1993, hasta alcanzar la cifra récord el año pasado de 223 millones de cajas consumidas. El consumo de vino por habitante y año ha crecido en este país de manera considerable: de los 7,4 litros de 1990 a los 10,2 litros de 2003, lo cual ha permitido que Estados Unidos se sitúe en la sexta posición en este baremo, tras Francia (57 litros por habitante y año), España (36,4 litros), Australia (20,1 litros), Gran Bretaña (17,5 litros) y Canadá (10,3 litros).
Gillespie matizó que “probablemente Estados Unidos nunca llegará a los niveles de consumo de Francia y España, pero la tendencia podría acercarnos al consumo de los otros países”. El período 2000-2003 es especialmente alentador en este sentido, ya que, según los datos del Consejo para el Mercado del Vino, los consumidores habituales se han incrementado en más de 6 millones, un 32%.
El responsable de la principal organización del mercado vinícola en Estados Unidos señaló a los dos segmentos de población en los en las que se prevé un mayor incremento en los próximos años –la generación del ‘baby boom’, entre los 40 y 58 años actuales, y la del ‘milenio’, entre los 10 y los 27- como especialmente receptivas al consumo del vino y apuntó que “existe mucho espacio para poder generar nuevos consumidores, especialmente la evolución de los consumidores semanales hacia diarios y de los marginales a semanales”.
“Esos cambios –añadió Gillespie- pueden lograrse a través de la imagen del vino, inculcándole unos valores de disfrute de la vida que encaja con el estilo de los norteamericanos”.
En esa línea, el presidente del Consejo para el Mercado del Vino de Estados Unidos destacó el esfuerzo continuo que viene desarrollando su organismo por informar sobre el vino “no sólo en medios especializados, sino también en generalistas” y puso como ejemplo varias campañas de publicidad realizadas en medios reconocidos como el periódico ‘USA Today’ o la revista ‘People’.