12 de mayo de 2004
Hoj afirma que las características de las uvas tienen que adaptarse a los gustos de los consumidores
El director del Instituto de Investigación del Vino de Australia aboga por la colaboración con las bodegas para optimizar las investigaciones
El director del Instituto de Investigación del Vino de Australia, Peter Bordier Hoj, ha defendido esta tarde, en el IV Foro Mundial del Vino, que el “sector tiene que cambiar según las demandas del consumidor, porque hay que enfrentarse a los retos y a la actualidad”.
Para Hoj, el problema actual al que se enfrenta el sector es “de demanda más que de producción”, por lo que “hay que dar un valor a los consumidores y preguntarles qué hay que cambiar. Hay que generar las oportunidades para utilizar esas uvas que tengan las características que ellos demandan”, afirmó el director.
En este sentido, Hoj explicó algunas de las investigaciones que han llevado a cabo en Australia y apuntó que para conseguir que funcionen es necesario el trabajo conjunto entre investigadores e industria. “Me gusta pensar que así trabajamos en Australia, y decidimos si una investigación es válida o no siguiendo el criterio de utilidad y de comprensión fundamental”.
Respecto a las investigaciones, cuyo objetivo es satisfacer a los consumidores, Hoj señaló la desarrollada con nuevas cepas de levaduras que, según el director, “se están aplicando para acelerar estos cambios en el producto”. “Determinadas levaduras liberan, más o menos, ciertos compuestos en el vino y lo que hay que hacer es utilizarlas en un sentido o en otro”, aseguró el director, quien apuntó que Australia exporta en la actualidad algunas para que “todos seamos capaces de hacer el mejor vino del mundo”, afirmó.
Por otra parte, Hoj prestó especial atención a los aromas en el vino, por ser las esencias afrutadas las más demandadas por los consumidores australianos y apuntó la importancia del compuesto 4-MMP porque “0,6 nanogramos por litro es la cantidad suficiente para imprimir al producto estas características deseadas”.
Además, y también en relación con los aromas, el investigador habló del compuesto 4-Etilfenol que, según los últimos estudios, “es un producto que aparece cuando se encuentra una levadura indeseada que da un sabor al vino y apaga el afrutado. En un vino 425 microgramos por litro tiene un efecto negativo”. “Es uno de los problemas que tenemos. Problemas tenemos todos y necesitamos limpiar nuestros vinos para que sean tan deseables como pretendemos”.
Finalmente, Hoj apostó por las nuevas experiencias y afirmó que “cuando nos dejen modificar genéticamente las levaduras podremos conseguir resultados prácticos”. “Hay un buen futuro, la gente trata de mejorar sus productos y lo están haciendo”, terminó.